La definición de publicidad dinámica o “Digital Signage” podría atribuirse al uso de cartelería digital, exterior digital, definiendo el cambio del papel o vinilos como soporte publicitario estático, en instalaciones de exterior o interior (vallas y mupis), por pantallas digitales con contenidos audiovisuales.

La publicidad dinámica digital se utiliza como un medio eficaz para transmitir promociones, ofertas, información relevante o noticias, en diversos entornos como centros comerciales (supermercados, tiendas especializadas), terminales de transportes (aeropuertos, metro, autobuses), lugares públicos o concurridos (museos, teatros, centros de congresos, centros deportivos), gasolineras, bancos, etc.

La importancia de la comunicación visual en el punto de venta o de afluencia de personas tiene cada vez más importancia.

En un cartel dinámico el público permanece el 60% más de tiempo contemplando la información que si esta estuviese de manera estática, siendo mucho más rentable la inversión del coste por impacto.

Según estudios del sector publicitario está demostrado estadísticamente que:

El promedio de tiempo de visualización de una pantalla estática es de unos 4,7 segundos, mientras que el de una pantalla con publicidad dinámica es de unos 7,4 segundos.
Cuando de muestra una animación digital con un diseño básico, incrementa en un 28% la gente que mira las pantallas. Sin embargo si aumentamos el nivel de diseño de la animación, el porcentaje de personas que miran las pantallas se reduce. Concluyendo que una animación básica es más eficaz que una animación más compleja.

Los beneficios con claros tanto para el sector informativo como para el publicitario, destacando:

Rotación de contenidos. Más de un producto o cliente por puesto con publicidad dinámica digital.
Diseño atractivo.
Comunicación más efectiva y visual.
Posicionamiento en el punto de venta.
Actualización de contenidos directamente por parte de la empresa cliente.
Acceso remoto para variar contenidos, no hace falta estar en el sitio donde se visualizan.
Incrementar la atención, y por lo tanto la atracción e impacto del transeúnte.
Fragmentar el espacio publicitario, adecuando los costes (tarifas) a las necesidades de cada anunciante.
Se consigue mayor difusión.
Segmentar el mensaje (planificar en horas y targets) tal como se hacen en medios como radio o TV, mejorando la eficiencia y eficacia del mensaje publicitario.
Mejorar los contenidos en calidad y cantidad, gracias a la dinámica audiovisual (videos) y la creatividad potencial que puede aplicarse.
Información presentada de una forma atractiva y actualizada.

La utilización de este tipo de nuevas tecnologías, requiere de una adaptación y adecuación, tanto te los ubicaciones de utilización, como de los diseños y creatividades al efecto, que utilicen lo máximo la capacidad de impacto que acreditan en los distintos lugares donde lleva tiempo implantados con éxito.

La mezcla de anunciantes con visión e iniciativa clara de sus clientes y objetivos, junto a creatividad y soportes estratégicamente colocados y gestionados, consiguen un cóctel de enorme éxito por el que apostar, siempre con la mesura y análisis que requiere una correcta estrategia de comunicación.