Las celebridades tienen “la culpa”. Muchas mujeres desean tener esas pestañas tan largas y espesas que lucen las famosas, sin tener que recurrir a las pestañas postizas a diario, que, por otro lado, les resultan difíciles de colocar a muchas mujeres.

Los diferentes tipos de máscaras de pestañas prometen casi milagros, y sí, desde luego que abren “la mirada”, embellecen los ojos y resaltan la belleza femenina, pero no dejan de ser engorrosas y no muy naturales generalmente.

Se acabó este pequeño inconveniente. Actualmente se puede recurrir a las extensiones de pestañas en los centros de belleza. Las hay de seda, de visón, de polyester, y el pegamento empleado está testado y no entra en el ojo ni le daña. Lo que sí conviene contemplar son las posibles alergias para ojos más sensibles.

Se puede elegir el tamaño, la forma y el grosor de pestaña que más se ajuste al gusto personal, y son inocuas ya que no perjudican el crecimiento normal de los pelitos de las pestañas naturales.

Se recomienda emplear máscaras de pestañas a base de agua,   sólo para engrosar las puntas y nunca a diario, y conviene desmaquillarlas con productos  no oleosos.

Proceso habitualmente empleado

Primero se limpia bien la zona de los ojos, luego se colocan parches relajantes e hidratantes en frío que sujetan las pestañas inferiores,  se aplica un tratamiento sobre la pestaña superior, y con unas pinzas se van colocando individualmente las extensiones. Hay que ir cepillándolas con cuidado y separándolas para que no se peguen entre sí. Finalmente se aplica un spray fijador.

Pero la implantación de las extensiones no es definitivo, sino que es preciso cuidárselas e ir a rellenarlas cada cierto tiempo ya que los pelitos se acaban cayendo.

Según palabras de Bárbara Torres, distribuidora oficial en España de la firma británica Noveau Lashes ,“las pestañas se renuevan cada 6/8 semanas, por lo que se recomiendan los rellenos cada 2/3 semanas para tener el ojo siempre lleno”.

Las extensiones, que no duelen y duran unos tres meses si se cuidan y van rellenando, cuestan aproximadamente entre 15 y 180 euros, según el set elegido y el tiempo empleado en colocarlas.

Es un modo de resaltar la belleza de nuestros ojos sin tener apariencia artificial, pero es recomendable que las coloque un profesional, ya que el pegamento puede afectar a la piel o a las pestañas naturales si no se tiene cuidado.