Hay gustos para todo. A algunas les gusta ser discretas en el maquillaje y a otras les gusta llamar un poco la atención. Unas prefieren los tonos “nude” en los labiales (más parecidos a nuestra piel) y otras eligen un rojo clásico y a la vez imperecedero, entre otros colores más “potentes”.

Y es que el rojo no es un tono sólo de fiesta, ya que se le puede emplear en el día a día, combinado con un maquillaje elegante y nada “chirriante”, en contra de lo que algunas personas piensan.

Lo que se logra con un rojo o un burdeos es difícil de superar, el rostro cambia por completo, se ilumina, gana fuerza, le aporta sensualidad y mucha sofisticación.

Simplemente hay que elegir el “rouge” de labios que más nos favorece. Hay que contemplar la forma del labio,  el color natural de los dientes, el de la piel y del cabello.

Quizá sean el otoño y el invierno las estaciones en las que nos sentimos más inclinadas a lucir este tipo de colores, pero realmente es una cuestión de estado de ánimo y de gustos.

Tenemos una amplia gama de rojos. “Desde el más vivo y extrasaturado  –apto, sobre todo, para pieles claras, cabellos rubios–, hasta los tonos borgoña más oscuros ( los que más me gustan a las morenas), pasando por vibrantes anaranjados (perfectos para pelirrojas con dientes blancos) y rojos ciruela, ideales para buenos labios y pieles bonitas”.

Simplemente se exige un buen delineado de labios  con un lápiz del mismo tono que la barra, si es posible aplicarlo con un pincel, y, si se desea un efecto jugoso, ponerse un toque de gloss transparente encima de los labios maquillados.

Es curioso, que las amantes de los labiales rojos suelen tener varios de diferentes tonalidades, independientemente de las “guías” explicadas anteriormente. A veces varios tipos de “rouge” nos pueden sentar estupendamente, y no hay que renunciar a  esta posibilidad. La clave está en probarlo y sentirse a gusto, comenzando poco a poco. Por ejemplo, de un brillo de labios de color rojo, e ir aumentando la pigmentación gradualmente hasta vernos cómodas, seguras y atractivas para salir a la calle con la cabeza bien alta.