La crisis, la presión de las grandes superficies y centros comerciales y la venta de productos por Internet, hacen tambalearse un poco a los pequeños comercios tradicionales, que deben sacar sus armas para afrontar estas situaciones. No queda más remedio que ponerse al día en nuevas tecnologías y técnicas de venta, ofrecer un servicio de calidad, buscar la fidelización de los clientes y la cooperación entre empresas, por ejemplo.

Si se quiere subsistir, hay que estar en continua labor de innovación, de reciclaje, de adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia. De nada sirve anclarse en el pasado y no dar un paso adelante.

De este modo, se recomienda, entre otras cosas:

  • Crear una tienda online, si tenemos bien segmentado nuestro mercado y queremos expandirnos y ofrecer un servicio complementario a nuestros clientes de siempre. Hay soluciones asequibles e idóneas para nuestro negocio. Debemos de dar con ellas.
  • Continuamente hay que estar inventando promociones, concursos, tertulias, sorteos, cupones de descuento, etc., donde puedan estar involucrados varios miembros de la familia. Entretener puede ser una de los ganchos para atraer al público.
  • Si en algo el comercio pequeño se lleva la palma, es en el buen conocimiento de los clientes, en el trato cercano, la confianza adquirida, la atención… Un buen servicio antes, durante y tras las ventas es fundamental para fidelizar a un cliente y atraer a los nuevos y potenciales.
  • No sólo la calidad del servicio es fundamental, sino también la decoración de la tienda, el escaparate, la limpieza del local, el orden… También se pueden añadir servicios interesantes aunque ello suponga un precio adicional al producto, así como el reparto a domicilio, por ejemplo.
  • Siempre se puede encontrar alguna ventaja diferenciadora respecto a la competencia, aunque es cierto que ello suponga estar siempre innovando para que, si nos la copian, buscar otra o mejorar la que ya tenemos. Tampoco estaría de más encontrar un nicho de mercado poco explotado o especializarse en algún perfil de cliente o producto.
  • Saber tratar al cliente para Se pueden hacer pequeñas ofertas puntuales a través de las redes sociales o whatsApp, enviar boletines online, crear alguna tarjeta de puntos por compras acumuladas, vales de descuento en algunos productos…
  • Según el tipo de negocio que sea, éste se puede aliar con otras empresas que interesen. Participar en alguna asociación de empresas, convertirse en franquicia o promover grupos de compra con otros comerciantes que estén en la misma tesitura.  Incluso alquilar un local dentro de la misma gran superficie si hace falta.
  • El tema de la geolocalización también está desplegando y es muy útil para comercios de proximidad interesados en captar nuevos clientes y luego fidelizarlos.
  • Adaptarse a los tiempos que corren. Algunos de los productos del comercio pueden servir de gancho si se bajan un poco los precios, tal como hacen las grandes superficies. Tal vez no se pueda hacer al nivel que lo hacen los grandes supermercados, pero sí de alguna manera tratar de equipararse a ellos.
  • También se recomienda modernizar los sistemas de gestión para poder optimizar la gestión de stock, pedidos y los márgenes y precios de los productos y servicios. En concreto, los llamados TPV, Terminales en los Puntos de Venta, que permiten crear e imprimir los tickets de venta, realizan diversas operaciones durante la misma, así como cambios en el inventario, siempre tratando de mejorar la gestión del negocio.